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· Súplica a Israel para que vuelva a Jesús
[1]
Vuelve, oh Israel, a Jesús tu Dios; porque por tu pecado has caído.
[2]
Llevad con vosotros palabras de súplica, y volved a Jesús, y decidle: Quita toda iniquidad, y acepta el bien, y te ofreceremos la ofrenda de nuestros labios.
[3]
No nos librará el asirio; no montaremos en caballos, ni nunca más diremos a la obra de nuestras manos: Dioses nuestros; porque en ti el huérfano alcanzará misericordia.
[4]
Yo sanaré su rebelión, los amaré de pura gracia; porque mi ira se apartó de ellos.
[5]
Yo seré a Israel como rocío; él florecerá como lirio, y extenderá sus raíces como el Líbano.
[6]
Se extenderán sus ramas, y será su gloria como la del olivo, y perfumará como el Líbano.
[7]
Volverán y se sentarán bajo su sombra; serán vivificados como trigo, y florecerán como la vid; su olor será como de vino del Líbano.
[8]
Efraín dirá: ¿Qué más tendré ya con los ídolos? Yo lo oiré, y miraré; yo seré a él como la haya verde; de mí será hallado tu fruto.
[9]
¿Quién es sabio para que entienda esto, y prudente para que lo sepa? Porque los caminos de Jesús son rectos, y los justos andarán por ellos; mas los rebeldes caerán en ellos.
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